lunes, 27 de noviembre de 2017

 Departamento de educación


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Seguridad, salud y bienestar l


Maestra: Nora Patricia Hernández                                                   Elisa Ibarra 00000185530

Nereyda Guerrero 00000185481

Koly Martínez 00000185713


Martes 28 de noviembre de 2017                                        cd. Obregón Sonora. 







sábado, 25 de noviembre de 2017

HEMORRAGIAS

Una hemorragia es la salida de la sangre por rotura de los vasos por los que circula.

TIPOS: Por su localización
  • Internas: No fluye sangre hacia el exterior del cuerpo a través de la piel.
  • Externas: Sangrado a través de la piel.
  • Exteriorizadas: Salida de sangre por orificios corporales (nariz, boca, oídos, ano).

¿Qué debemos hacer cuando al niño le sangra la nariz?
Conserva la calma y tranquiliza al niño.
Pídele que se siente con la cabeza hacia delante para permitir la salida de la sangre por los orificios nasales.
Permite que respire por la boca, mientras le presionas la parte blanda de la nariz con los dedos pulgar e índice.
Debe permanecer con la nariz pinzada unos 10 minutos, intentando no hablar, tragar, toser, sonarse o escupir, ya que cualquiera de estas acciones retrasan la formación de un coágulo dentro de la nariz.
Pasados estos 10 minutos, libera la presión sobre la nariz y, si la hemorragia no se ha detenido, repite la operación. Si no se detiene llama a emergencias.
Cuando se detenga la hemorragia, limpia los alrededores de la nariz con agua. La aplicación de frío local también puede ayudar a detener la hemorragia, pero la cara es muy sensible y el frío también puede causar dolor.
Lo que no debemos hacer
Inclinar la cabeza hacia atrás para que no salga sangre. 
Taponar los orificios nasales con algodón o gasas. Aunque sea una técnica habitual en los centros sanitarios, en un primer auxilio siempre nos debemos limitar a apretar las alas nasales.
Realizar esfuerzos, como sonarse la nariz, porque no favorecen la formación del coágulo.

Las hemorragias de los niños por la boca

La sangre roja que sale por la boca suele proceder de cortes en la lengua, labios o paredes de la boca, o de pérdidas de piezas dentales, aunque también puede proceder de otras zonas del cuerpo. Generalmente, el sangrado remite en pocos minutos, pero en otras ocasiones, puede ser abundante y alarmante.
¿Qué debemos hacer cuando el niño sangra por la boca?
Pide al niño que siente con la cabeza inclinada hacia delante y si la situación te lo permite, coloca una gasa sobre la herida y comprime o presiona la zona durante 10 minutos seguidos.
Si la hemorragia se debe a la extracción o pérdida dental, tapone con una gasa el espacio en la encía y pídele al niño que lo muerda. Si la hemorragia continúa, añade otra gasa a la que está empapada y que el niño continúe haciendo presión.
Si persiste el sangrado, llama a emergencias.
Lo que no debemos hacer
Realizar enjuagues bucales en sangrados activos.
Tomar líquidos o comida caliente hasta pasadas unas horas.
Rozarse con la lengua aunque el sangrado se haya detenido.
Aplicar antisépticos bucales sin prescripción médica.

La hemorragia de los niños por el oído

Pueden producirse por la erosión de un cuerpo extraño, por un traumatismo en un pabellón auditivo, por una rotura del tímpano tras una explosión, por ejemplo, o debido a una infección en el oído.
En general, carecen de gravedad, excepto cuando son consecuencia de un traumatismo craneal. Cuando la pérdida de sangre es abundante y previamente ha existido un traumatismo en la cabeza, el origen de la hemorragia puede deberse a una fractura en el cráneo, una situación muy grave.
¿Qué debemos hacer cuando observamos sangrado por el oído?
Llama a emergencias.
Si sospechas que la hemorragia es consecuencia de un traumatismo craneal, evita que el niño mueva la cabeza.
Si no se debe a un trauma craneal, el niño también puede sentirse mareado o notar pitidos. Ayuda al niño a reclinarse, apoyando la cabeza sobre el lado que sangra para facilitar la salida de la sangre, mientras sujetas con suavidad un apósito que absorba la sangre.
En caso de cuerpo extraño, no trates de sacarlo. Acude a Urgencias.
A continuación se muestra un vídeo de cómo tratar una hemorragia. 


DESHIDRATACIÓN

La deshidratación es una afección que ocurre cuando una persona pierde más líquidos que los que incorpora. La deshidratación no es un problema tan grave en los adolescentes como lo puede ser en los lactantes o en los niños pequeños. Pero si ignoras la sed, la deshidratación puede quitarte mucha energía.

Síntomas
  • Signos de deshidratación leve o moderada:
  • Sed.
  • Boca seca o pegajosa.
  • No orinar mucho.
  • Orina amarilla oscura.
  • Piel seca y fría.
  • Dolor de cabeza.
  • Calambres musculares.

Causas

Usted puede resultar deshidratado si pierde demasiado líquido, no toma suficiente agua o líquidos o ambos:
Su cuerpo puede perder demasiados líquidos a causa de sudoración excesiva, por ejemplo, a causa del ejercicio en clima cálido.
  • Fiebre.
  • Vómito y diarrea
  • Orinar demasiado

Recomendaciones para prevenir la deshidratación.

Bebe abundantes líquidos para compensar la pérdida de agua. Se recomiendan por lo menos 8 vasos de agua natural al día, aunque no tengas sed. Te recomendamos beber el agua a pequeños tragos para no provocar náuseas.
No sustituyas bebidas de origen natural por aquellas con cafeína, las cuales son diuréticas y pueden favorecer la pérdida de líquidos.
Si presentas evacuaciones líquidas es recomendable que tomes bebidas con electrolitos para reponer minerales, como suero oral o bebidas rehidratantes para deportistas.
Ingiere comidas líquidas, como caldos o sopas con verduras sin grasa.


FIEBRE
La fiebre es una elevación anormal de la temperatura del cuerpo por encima de 37° C, de origen patológico causada generalmente por una gran variedad de afecciones, tales como infecciones, procesos inflamatorios, tumores y afecciones del sistema nervioso central, entre otros.

Cuidados del paciente con fiebre

La fiebre es una respuesta normal a una variedad de condiciones, si es leve y no hay otro problema presente, no requiere tratamiento fuera de líquidos y reposo.
Si la fiebre es alta entre 38,5 y 39°C llame al médico para informarle, sin embargo cuando se trata de un niño, debe tener en cuenta que la temperatura les sube con mucha facilidad.
Mientras tenga escalofríos y sienta frío, abríguelo ligeramente Cuando tenga calor, desabríguelo; en caso necesario aplique compresas o paños mojados en agua fresca sobre el cuerpo. La evaporación enfría la piel y reduce la temperatura. No use agua fría ni frote alcohol.
En caso de fiebre muy alta y persistente, un baño en agua templada es lo más indicado
Se le puede administrar antipiréticos como la aspirina o acetaminofén en dosis según el peso y la edad, únicamente ordenado por un médico.
Dele abundantes líquidos y una dieta rica en proteínas.
Tenga en cuenta que un exceso de abrigo, tales como colocación de mantas o prender calefacción, puede hacer que se aumente aún más la fiebre.

Llame Inmediatamente al Médico si:

  • Si hay rigidez de la nuca, confusión, irritabilidad o adormilamiento.
  • Un infante menor de 6 meses con cualquier tipo de fiebre
  • Un infante entre 6 meses y un año con fiebre de más de 24 horas de duración
  • Fiebre persistente por encima de 39,4 grados C luego de una hora de iniciado tratamiento.
  • Fiebre por más de dos días
  • Cualquiera con temperatura por encima de 39,4 grados debe ser examinado por el médico en busca de enfermedades o alteraciones.

FRACTURAS
Si se aplica más presión sobre un hueso de la que puede soportar, éste se partirá o se romperá. Una ruptura de cualquier tamaño se denomina fractura. Si el hueso fracturado rompe la piel, se denomina fractura expuesta (fractura compuesta).


Síntomas
  • Extremidad o articulación visiblemente fuera de lugar o deformada
  • Hinchazón, hematoma o sangrado
  • Dolor intenso
  • Entumecimiento y hormigueo
  • Ruptura de la piel con el hueso que protruye
  • Movimiento limitado o incapacidad para mover una extremidad
Prevención
  • Use indumentaria protectora apropiada al esquiar, montar en bicicleta, patinar y participar en deportes de contacto. Esto incluye: casco de seguridad, coderas, rodilleras y canilleras.
  • Cree un ambiente seguro para los niños pequeños. Ponga puertas en las escaleras y mantenga las ventanas cerradas.
  • Enséñeles a los niños cómo estar seguros y cuidarse solos.
  • Supervise a los niños cuidadosamente. Sin importar cuán seguro pueda parecer el ambiente o la situación, no hay nada que reemplace una supervisión adecuada.
  • Prevenga caídas evitando pararse en sillas, mostradores u otros objetos inestables. Retire alfombras pequeñas y cuerdas eléctricas de las superficies de los pisos. Use barandas en las escalas y esteras antideslizantes en las tinas. Estas medidas son especialmente importantes para las personas de edad avanzada.
Tipos de fracturas:
  • Entre los diversos tipos de fracturas óseas se encuentran los siguientes:
  • Oblicua - fractura en ángulo con el eje
  • Conminuta - fractura en muchos fragmentos relativamente pequeños
  • Espiral - fractura dispuesta alrededor del eje del hueso
  • Compuesta o abierta - fractura que rompe la piel
Inmovilizar el hueso:
  • Férula de dedo                                              
  • Férula de dedo inmoviliza la zona para que luego sea tratada quirúrgica mente, como de forma prolongada, desde el momento de inicio de la afección hasta la curación.   
Cabestrillo:

Banda o aparato que se cuelga del cuello o del hombro para sostener la mano o el brazo lesionados.
RASPONES

Las raspaduras son frecuentes entre niños y niñas. Si no son aspectos que requieran atención médica de emergencia, es necesario aplicar los cuidados adecuados para evitar infecciones y otras complicaciones.

Detener el sangrado
En los pequeños cortes y raspaduras, las hemorragias se detienen solas. Pero si observa que el sangrado continúa después de un tiempo, puede utilizar un vendaje o un paño limpio para aplicar presión sobre el área de la herida.
Mantenga la presión sobre el área afectada durante 5 minutos. Si el sangrado continúa incluso después de aplicar presión, entonces debe recurrir al doctor para recibir atención médica inmediata.

Tratamiento para raspaduras:

Pueden ser tratadas en casa, pero el periodo de cicatrización promedio varía en función del tamaño, ubicación y profundidad de la raspadura.

Para las que son poco profundas, no es necesario vendaje. Usted puede simplemente lavar la herida, luego seque con una toalla limpia. Si le causa dolor (especialmente en los niños que sufren de raspones), puede utilizar una crema analgésica para aliviarlo.
En caso de raspones más graves, use un pequeño vendaje para evitar que se infecte. La clave aquí está en el vendaje, así que asegúrese de usar uno limpio. Una vez que se moje, es necesario reemplazarlo para evitar la infección o la formación de bacterias.




HERIDAS EN LA PIEL.

Lo primero que hay que hacer es detener la hemorragia y prevenir la infección.
Acto seguido hacer una evaluación del paciente, viendo si hay alteraciones vitales como la respiración o el pulso.
Habrá que ver si el enfermo tiene alguna enfermedad, alergia, si toma medicamentos, si no se ha vacunado de la antitetánica en los últimos 10 años, si se ve que la herida ha de ser suturada, etc., ya que en caso afirmativo se deberá avisar a un médico.
Una vez que el paciente ha sido estabilizado, nos centraremos en la herida, tratando de conocer el tiempo transcurrido desde su producción, cuál ha sido su causa y si hay o no posibilidad de cuerpos extraños en ella.
Distinguimos entre heridassimples o superficiales oheridas graves.

En caso de heridas simples:

Lo primero que debemos hacer, es en la medida de lo posible lavarse las manos para evitar cualquier tipo de infección.

Luego lavaremos la herida con agua y con jabón.

En caso de que exista la posibilidad de que haya algún cuerpo extraño dentro de la herida, o si lo hemos visto, avisaremos a un médico de urgencia, y nunca se deberá extraer.

Para detener la hemorragia se ejercerá presión en la herida hasta que el sangrado se detenga y se aplicará ungüento antibacteriano.

Si es posible que la herida se vuelva a abrir o se contamine, la cubriremos prestando atención a que no se pegue a la herida y siempre que el sangrado se haya parado.

En caso de heridas graves:

Si el sangrado es fuerte o no se detiene al cabo de un tiempo razonable o si de repente se produce un aumento del sangrado será necesario dirigirse a urgencias y esperar la atención de un médico.
También si el accidentado está gravemente lesionado o si la víctima ha sido mordida por un animal o persona.
Cualquier circunstancia que agrave la situación hace que sea recomendable, si no necesario la asistencia médica.


GOLPES EN LA CABEZA.

Los traumatismos craneales son frecuentes en los niños  menores de un año, y la mayoría de estas lesiones se producen en accidentes automovilísticos, de motocicleta, bicicleta o caídas.

Algunas medidas preventivas que puede usted adoptar son las siguientes:
Uso de sillas especiales en los automóviles en niños menores de 4 años y el uso de cinturón de seguridad para los niños menores.
Uso de casco al andar en motocicleta, bicicleta, patines y cualquier actividad que represente actividad de caída.
No dejar solos cuando se encuentre en lugares altas como camas, sillas del comedor, etc.
Si su casa tiene escaleras, se debe poner una reja o una puerta de seguridad.
Poner seguros en las ventanas, en especial en sitios altos.
Mantener las puertas cerradas con cerraduras que no sean accesibles para los niños.
Y para niños más pequeños mantener siempre arriba el barandal de cuna.

A continuación se muestra un vídeo de cómo tratar un golpe en la cabeza:


Si el niño  recibe un golpe en la cabeza no representa gravedad si no pierde el conocimiento, es probable que le duela a cabeza y aparezca un chichón.
Se puede dar algún medicamento para aliviar el dolor o poner hielo para bajar la hinchazón. Sin embargo se debe tener en observación al niño por 72 horas y no dejar que duerma después del golpe pues puede quedarse dormido.

Datos posibles que sugieren un daño neurológico son:
  • Pérdida del conocimiento.
  • Dolor de cabeza intenso  que no mejora con el uso de analgésicos.
  • Convulsiones.
  • Hemorragias nasales sin haberse golpeado en la nariz.
  • Parálisis facial.
  • Ceguera.
  • Confusión.
  • Salida de sangre por los oídos.
  • Visión doble o borrosa.
  • Pérdida de memoria de acuerdo al accidente.


Si el niño presenta cualquiera de estos síntomas se debe buscar ayuda médica inmediatamente porque esto nos indica que puede existir una lesión grave. Craneales son frecuentes en los niños  menores de un año.
MANIOBRA DE HEMLICH EN BEBÉS, NIÑOS

ADULTOS.

Maniobra de Helmich en bebés:


1. Checa si el bebé está respirando. Si el bebé se está poniendo azul o si mueve sus brazos desesperadamente sin hacer ningún sonido, rápidamente revisa su pecho para ver si se está moviendo hacia arriba y hacia abajo y escucha para ver si hay sonidos de respiración.

2. Llama al número de emergencias. Preferentemente, pregunta si alguien más puede hacerlo, mientras empiezas a despejar el paso de aire en el bebé.

3. Prepárate para dar golpecitos en la espalda. Voltea al bebé inconsciente boca abajo sobre tu regazo para darle golpecitos en la espalda. Sostén al bebé en esta posición segura boca abajo y asegúrate de sostener su cabeza. La parte frontal del bebé debe estar firmemente recargada en tu brazo; puedes usar un calcetín apretado para mayor soporte.

  • Luego, usa la palma de tu mano para dar cinco golpecitos firmes pero suaves en la espalda del bebé con la mano haciendo un hueco, justo entre las paletas de la espalda del bebé. Los golpecitos no deben ser tan fuertes que lastimen al bebé.
  • Revisa la boca del bebé para ver si hay algún objeto. Si encuentras uno, retíralo inmediatamente.
4. Dale presiones en el pecho. Si tu bebé está tosiendo o llorando, es una buena señal porque esto quiere decir que algo de aire está entrando y saliendo. Si el bebé no llora después del paso anterior y no se ha visto que arroje el objeto, entonces no hubo éxito con los golpecitos en la espalda. En este caso, es tiempo de realizar las presiones de pecho.
  • Pon al bebé boca arriba atravesado en tu regazo, con la cabeza más baja que su cuerpo.
  • Usa tres dedos justo en el centro del pecho del bebé (el esternón, justo debajo de la línea de los pezones). Tu dedo medio debe estar justo en medio del pecho, a la altura del pecho.
  • Una vez que tus dedos estén en su lugar, levanta el dedo medio y sólo usa los dedos restantes para dar 5 presiones con firmeza.
  • Revisa la boca del bebé nuevamente y retira cualquier objeto visible.
5. Vuelve a revisar la respiración del niño. Si no, alterna entre los golpecitos en la espalda y las presiones de pecho como se mencionó anteriomente, hasta que llegue la ambulancia.

Maniobra del Hemlich para niños:

1. Pregúntele al niño: “¿Te estás ahogando?” Si el niño asiente con la cabeza, dígale que va a ayudarlo.

2. Arrodíllese o párese detrás del niño y rodéelo con los brazos de modo que las manos queden en la parte delantera de su cuerpo. Forme un puño con la mano y coloque el pulgar levemente por encima del ombligo. Agarre el puño con la otra mano y realice compresiones rápidas hacia arriba y hacia adentro del estómago.

3.Siga con las compresiones hasta expulsar el objeto y hasta que el niño pueda RESPIRAR, TOSER O LLORAR. Si el niño pierde la conciencia, realice la técnica RCP.

Maniobra del Hemlich para adultos:

  • Ponga sus brazos alrededor de la cintura de la persona que se está asfixiando. Inclínelo un poco hacia delante de su cintura.
  • Haga un puño con una de sus manos. Coloque el lado del dedo pulgar de su puño entre el ombligo de la persona y la parte más baja de sus costillas. No coloque su puño sobre las costillas.
  • Coloque la otra mano sobre su puño. Presione su puño contra el abdomen de la persona con una compresión rápida hacia adentro y hacia arriba. Repita las compresiones hasta que el objeto salga. Si la persona vomita, acuéstelo de lado para evitar que el objeto obstruya totalmente sus vías respiratorias.
RCP (RESUCITACIÓN CARDIOPULMONAR) EN BEBES, NIÑOS Y ADULTOS.

Rcp para bebés:

1. Revisa si el bebé está inconsciente. Los mejores frotar tus dedos contra sus pies. Si el bebé no responde en absoluto y hay alguien cerca, pídele que llame a emergencias mientras saltas al siguiente paso. Si estás solo con el bebé, sigue los pasos más abajo durante dos minutos (para proporcionar primeros auxilios inmediatos) antes de llamar a emergencias.

2. Si el bebé esta inconsciente pero ahogándose, administrar primeros auxilios antes de realizar RCP. Si el bebé respira o no debe determinar tu proceder:
Si el bebé tose o tiene arcadas al asfixiarse, deja que continúe tosiendo y con arcadas. Toser y tener arcadas, una buena señal, quiere decir que sus vías respiratorias están bloqueadas solo parcialmente.
Si el bebé no tose, tendrás que darle palmadas en la espalda o presiones de pecho para retirar lo que bloquea las vías respiratorias.

3. Revisa el pulso del bebé. Revisa nuevamente si respira y, esta vez, coloca tus dedos índice y medio en el lado interior del brazo del bebé, entre el codo y el hombro.

4. Si el bebé tiene pulso y respira, ponlo en una posición corporal de recuperación. 

Rcp para niños y adultos: 

1. Coloque la base de una mano en el esternón, justo debajo de los pezones. Asegúrese de que la mano no esté en el extremo del esternón.

2. Mantenga la otra mano en la frente del niño, sosteniendo la cabeza inclinada hacia atrás.

3. Aplique presión en el pecho del niño de tal manera que se comprima entre un tercio y la mitad de su profundidad.

4. Aplique 30 compresiones de pecho. En cada ocasión, permita que el pecho se levante completamente. Estas compresiones deben efectuarse de manera rápida y fuerte sin pausa. Cuente las 30 compresiones rápidamente: "1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, ya".  

5. Abra la vía respiratoria. Levante la barbilla con una mano. Al mismo tiempo, incline la cabeza hacia atrás empujando la frente hacia abajo con la otra mano.
6. Observe, escuche y sienta si hay respiración. Ponga el oído cerca de la nariz y boca del niño. Observe si hay movimiento del pecho. Sienta con la mejilla si hay respiración.
7. Si el niño no está respirando:
  • Cubra firmemente con su boca la boca del niño. 
  • Cierre la nariz apretando con los dedos. 
  • Mantenga la barbilla levantada y la cabeza inclinada. 
  • Dé dos insuflaciones boca a boca. Cada insuflación debe tomar alrededor de un segundo y hacer que el pecho se levante.
8. Después de aproximadamente 2 minutos de RCP, si el niño aún no presenta respiración normal, tos o algún movimiento, déjelo solo si no hay alguien más y llame al número local de emergencias (como el 911). Si hay un AED para niños disponible, utilícelo en ese momento.
9. Repita la respiración boca a boca y las compresiones cardíacas hasta que el niño se recupere o hasta que llegue la ayuda.
Si el niño comienza a respirar de nuevo por sí mismo, colóquelo en posición de recuperación. Verifique periódicamente la respiración hasta que llegue la ayuda.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Síndrome de la muerte de cuna

¿Qué es el síndrome de la muerte de cuna?
El SIDS o Síndrome de Muerte Súbita del Infante es la muerte súbita e inexplicable de un bebé menor de un año de edad. El SIDS se conoce también como "muerte de cuna", porque el SIDS sucede a menudo cuando un bebé está dormido y no se despierta. El SIDS se diagnostica únicamente después de una investigación que descarte otras causas de muerte.

¿Por qué ocurre el síndrome de la muerte de cuna?
Las causas de la muerte de cuna permanecen en el misterio. Los investigadores han examinado posibles causas estudiando los genes de los bebés, su desarrollo físico y su medio ambiente. Nosotros sabemos que:
  • Síndrome de la muerte de cuna, es la principal causa de muerte de los bebés de entre un mes y un año de edad.
  • Síndrome de la muerte de cuna, es la causa más común de muerte entre los bebés de dos a cuatro meses de edad.
  • Síndrome de la muerte de cuna, ocurre con mayor frecuencia durante el invierno.
  • Síndrome de la muerte de cuna, sucede con mayor frecuencia entre bebés afro-americanos que en bebés blancos.
  • Síndrome de la muerte de cuna, puede ocurrir a cualquier familia.


Cómo reducir el riesgo de SIDS

Algunos pasos simples que los padres y encargados pueden tomar para reducir el riesgo de SIDS incluyen los siguientes:
Coloque a los bebés boca arriba para dormir y no de lado o boca abajo
Mantenga los juguetes y las cobijas acolchadas fuera de la cuna mientras el bebé duerme.

Asegúrese de que los bebés no duerman en sofás o en camas con otras personas. Las cunas son más seguras
Prevenga el sobrecalentamiento de los bebés vistiéndolos con ropa en capas y evitando sobre vestirles

Asegúrese que el cuarto donde duerme el bebé se encuentre en un rango seguro de temperatura entre 68 y 75 grados Fahrenheit (20 y 24°C)
Mantenga el humo del tabaco lejos de su bebé.

Elige cuidadosamente el colchón y la ropa de cama
Acuesta a tu bebé en un colchón firme y plano sin almohadas, juguetes ni otra cosa salvo una sábana ajustable sobre el colchón (está bien si colocas un protector delgado para el colchón debajo de la sábana).