Martes 28 de noviembre de 2017 cd. Obregón Sonora.
sábado, 25 de noviembre de 2017
HEMORRAGIAS
Una hemorragia es la salida de la sangre por
rotura de los vasos por los que circula.
TIPOS: Por su localización
Internas: No fluye sangre hacia el exterior del cuerpo
a través de la piel.
Externas: Sangrado
a través de la piel.
Exteriorizadas:
Salida de sangre por orificios corporales
(nariz, boca, oídos, ano).
¿Qué debemos hacer
cuando al niño le sangra la nariz?
Conserva
la calma y tranquiliza al niño.
Pídele
que se siente con la cabeza hacia delante para permitir la salida de la sangre por los orificios nasales.
Permite
que respire por la boca, mientras le presionas la parte blanda de la nariz con
los dedos pulgar e índice.
Debe permanecer con la nariz
pinzada unos 10 minutos, intentando no hablar, tragar, toser,
sonarse o escupir, ya que cualquiera de estas acciones retrasan la formación de
un coágulo dentro de la nariz.
Pasados estos 10 minutos, libera la presión sobre
la nariz y, si la hemorragia no se ha detenido, repite la
operación. Si no se detiene llama a emergencias.
Cuando
se detenga la hemorragia, limpia los alrededores de la nariz con agua. La
aplicación de frío local también puede ayudar a detener la hemorragia, pero la
cara es muy sensible y el frío también puede causar dolor.
Lo que no debemos
hacer
Inclinar la cabeza hacia atrás para que no salga
sangre.
Taponar los orificios nasales con algodón o gasas. Aunque
sea una técnica habitual en los centros sanitarios, en un primer auxilio
siempre nos debemos limitar a apretar las alas nasales.
Realizar esfuerzos, como sonarse la nariz, porque no
favorecen la formación del coágulo.
Las hemorragias de los niños por la boca
La sangre roja que sale por la boca suele proceder de
cortes en la lengua, labios o paredes de la boca, o de pérdidas de piezas dentales, aunque también puede proceder de otras
zonas del cuerpo. Generalmente, el sangrado remite en pocos minutos, pero en
otras ocasiones, puede ser abundante y alarmante.
¿Qué debemos hacer cuando el niño
sangra por la boca?
Pide al niño que siente con la cabeza inclinada hacia
delante y si la situación te lo permite, coloca una gasa sobre la herida y
comprime o presiona la zona durante 10 minutos seguidos.
Si la hemorragia se debe a la extracción o pérdida
dental, tapone con una gasa el espacio en la encía y pídele al niño que lo
muerda. Si la hemorragia continúa, añade otra gasa a la que está empapada y que
el niño continúe haciendo presión.
Si persiste el sangrado, llama a emergencias.
Lo que no debemos hacer
Realizar enjuagues bucales en sangrados activos.
Tomar líquidos o comida caliente hasta
pasadas unas horas.
Rozarse con la lengua aunque el sangrado se haya
detenido.
Aplicar antisépticos bucales sin prescripción médica.
La hemorragia de los niños por el oído
Pueden producirse por la erosión de un cuerpo extraño,
por un traumatismo en un pabellón auditivo, por una rotura del tímpano tras una
explosión, por ejemplo, o debido a una infección en el
oído.
En general, carecen de gravedad, excepto cuando
son consecuencia de un traumatismo craneal. Cuando la pérdida de sangre es
abundante y previamente ha existido un traumatismo en la cabeza, el origen de
la hemorragia puede deberse a una fractura en el cráneo, una situación muy
grave.
¿Qué debemos hacer cuando observamos
sangrado por el oído?
Llama a emergencias.
Si sospechas que la hemorragia es consecuencia de un
traumatismo craneal, evita que el niño mueva la cabeza.
Si no se debe a un trauma craneal, el niño también puede
sentirse mareado o notar pitidos. Ayuda al niño a reclinarse, apoyando la
cabeza sobre el lado que sangra para facilitar la salida de la sangre, mientras
sujetas con suavidad un apósito que absorba la sangre.
En caso de cuerpo extraño, no trates de sacarlo. Acude a
Urgencias.
A continuación se muestra un vídeo de cómo tratar una hemorragia.
DESHIDRATACIÓN
La deshidratación es una afección que ocurre cuando
una persona pierde más líquidos que los que incorpora. La deshidratación no es
un problema tan grave en los adolescentes como lo puede ser en los lactantes o
en los niños pequeños. Pero si ignoras la sed, la deshidratación puede quitarte
mucha energía.
Síntomas
Signos de
deshidratación leve o moderada:
Sed.
Boca seca o
pegajosa.
No orinar mucho.
Orina amarilla
oscura.
Piel seca y fría.
Dolor de cabeza.
Calambres
musculares.
Causas
Usted puede
resultar deshidratado si pierde demasiado líquido, no toma suficiente agua o
líquidos o ambos:
Su cuerpo puede
perder demasiados líquidos a causa de sudoración excesiva, por ejemplo, a causa
del ejercicio en clima cálido.
Fiebre.
Vómito y diarrea
Orinar demasiado
Recomendaciones
para prevenir la deshidratación.
Bebe
abundantes líquidos para compensar la pérdida de agua. Se recomiendan por lo
menos 8 vasos de agua natural al día, aunque no tengas sed. Te recomendamos
beber el agua a pequeños tragos para no provocar náuseas.
No sustituyas bebidas de origen natural por aquellas con cafeína, las
cuales son diuréticas y pueden favorecer la pérdida de líquidos.
Si presentas evacuaciones líquidas es recomendable que tomes bebidas con
electrolitos para reponer minerales, como suero oral o bebidas rehidratantes
para deportistas.
Ingiere comidas líquidas, como caldos o sopas con verduras sin grasa.
FIEBRE
La fiebre es una elevación
anormal de la temperatura del cuerpo por encima de 37° C, de origen patológico
causada generalmente por una gran variedad de afecciones, tales como
infecciones, procesos inflamatorios, tumores y afecciones del sistema nervioso
central, entre otros.
Cuidados del paciente con
fiebre
La fiebre es una respuesta
normal a una variedad de condiciones, si es leve y no hay otro problema
presente, no requiere tratamiento fuera de líquidos y reposo.
Si la fiebre es alta
entre 38,5 y 39°C llame al médico para informarle, sin embargo cuando
se trata de un niño, debe tener en cuenta que la temperatura les sube con mucha
facilidad.
Mientras tenga escalofríos
y sienta frío, abríguelo ligeramente Cuando tenga calor, desabríguelo; en caso
necesario aplique compresas o paños mojados en agua fresca sobre el cuerpo. La evaporación
enfría la piel y reduce la temperatura. No use agua fría ni frote alcohol.
En caso de fiebre muy alta
y persistente, un baño en agua templada es lo más indicado
Se le puede administrar
antipiréticos como la aspirina o acetaminofén en dosis según el peso y la edad, únicamente ordenado por un médico.
Dele abundantes líquidos y
una dieta rica en proteínas.
Tenga en cuenta que un
exceso de abrigo, tales como colocación de mantas o prender calefacción, puede
hacer que se aumente aún más la fiebre.
Llame Inmediatamente al Médico si:
Si hay rigidez de la nuca,
confusión, irritabilidad o adormilamiento.
Un infante menor de 6 meses
con cualquier tipo de fiebre
Un infante entre 6 meses y
un año con fiebre de más de 24 horas de duración
Fiebre persistente por
encima de 39,4 grados C luego de una hora de iniciado tratamiento.
Fiebre por más de dos días
Cualquiera con temperatura por
encima de 39,4 grados debe
ser examinado por el médico en busca de enfermedades o alteraciones.
FRACTURAS
Si se aplica más presión sobre un hueso de la que puede soportar, éste
se partirá o se romperá. Una ruptura de cualquier tamaño se denomina fractura.
Si el hueso fracturado rompe la piel, se denomina fractura expuesta (fractura
compuesta).
Síntomas
Extremidad o articulación visiblemente fuera de lugar o deformada
Hinchazón, hematoma o sangrado
Dolor intenso
Entumecimiento y hormigueo
Ruptura de la piel con el hueso que protruye
Movimiento limitado o incapacidad para mover una extremidad
Prevención
Use indumentaria protectora apropiada al esquiar, montar en bicicleta,
patinar y participar en deportes de contacto. Esto incluye: casco de seguridad,
coderas, rodilleras y canilleras.
Cree un ambiente seguro para los niños pequeños. Ponga puertas en las
escaleras y mantenga las ventanas cerradas.
Enséñeles a los niños cómo estar seguros y cuidarse solos.
Supervise a los niños cuidadosamente. Sin importar cuán seguro pueda
parecer el ambiente o la situación, no hay nada que reemplace una supervisión
adecuada.
Prevenga caídas evitando pararse en sillas, mostradores u otros objetos
inestables. Retire alfombras pequeñas y cuerdas eléctricas de las superficies
de los pisos. Use barandas en las escalas y esteras antideslizantes en las
tinas. Estas medidas son especialmente importantes para las personas de edad
avanzada.
Tipos de fracturas:
Entre los diversos tipos de fracturas óseas se encuentran los
siguientes:
Oblicua - fractura en ángulo con el eje
Conminuta - fractura en muchos fragmentos relativamente pequeños
Espiral - fractura dispuesta alrededor del eje del hueso
Compuesta o abierta - fractura que rompe la piel
Inmovilizar el hueso:
Férula de
dedo
Férula de dedo inmoviliza la zona para que luego sea
tratada quirúrgica mente, como de forma prolongada, desde el momento
de inicio de la afección hasta la curación.
Cabestrillo:
Banda o aparato que se cuelga del cuello o del hombro para sostener la
mano o el brazo lesionados.
RASPONES
Las raspaduras son
frecuentes entre niños y niñas. Si no son aspectos que requieran atención médica de
emergencia, es necesario aplicar los cuidados
adecuados para evitar infecciones y otras complicaciones.
Detener el sangrado
En los pequeños cortes
y raspaduras, las hemorragias se detienen solas. Pero si observa que el
sangrado continúa después de un tiempo, puede utilizar un vendaje o un paño
limpio para aplicar presión sobre
el área de la herida.
Mantenga la presión
sobre el área afectada durante 5 minutos. Si el sangrado continúa incluso
después de aplicar presión, entonces debe recurrir al doctor para recibir
atención médica inmediata.
Tratamiento para raspaduras:
Pueden ser tratadas en
casa, pero el periodo de cicatrización promedio varía en función del tamaño,
ubicación y profundidad de la raspadura.
Para las que son poco
profundas, no es necesario vendaje. Usted puede simplemente lavar la herida,
luego seque con una toalla limpia. Si le causa dolor (especialmente en los
niños que sufren de raspones), puede utilizar una crema analgésica para
aliviarlo.
En caso de raspones
más graves, use un pequeño vendaje para evitar que se infecte. La clave aquí
está en el vendaje, así que asegúrese de usar uno limpio. Una vez que se moje,
es necesario reemplazarlo para evitar la infección o la formación de bacterias.
HERIDAS EN LA PIEL.
Lo primero que hay que hacer es detener
la hemorragia y
prevenir la infección.
Acto seguido hacer una evaluación del
paciente, viendo si hay alteraciones vitales como la respiración o el pulso.
Habrá que ver si el enfermo tiene alguna
enfermedad, alergia, si toma medicamentos, si no se ha vacunado de la antitetánica en los últimos 10
años, si se ve que la herida ha de ser suturada, etc., ya que en caso
afirmativo se deberá avisar a un médico.
Una vez que el paciente ha sido
estabilizado, nos centraremos en la herida, tratando de conocer el tiempo
transcurrido desde su producción, cuál ha sido su causa y si hay o no
posibilidad de cuerpos extraños en ella.
Distinguimos entre heridassimples o
superficiales oheridas graves.
En caso de heridas simples:
Lo primero que debemos hacer, es en la
medida de lo posible lavarse las manos para evitar cualquier tipo de infección.
Luego lavaremos la herida con agua y con jabón.
En caso de que exista la posibilidad de que haya algún cuerpo extraño dentro de
la herida, o si lo hemos visto, avisaremos a un médico de urgencia, y nunca se
deberá extraer.
Para detener la hemorragia se ejercerá presión en la herida hasta que el sangrado se detenga y se aplicará
ungüento antibacteriano.
Si es posible que la herida se vuelva a abrir o se contamine, la cubriremos
prestando atención a que no se pegue a la herida y siempre que el sangrado se
haya parado.
En caso de heridas graves:
Si el sangrado es fuerte o no se detiene al
cabo de un tiempo razonable o si de repente se produce un aumento del sangrado
será necesario dirigirse a urgencias y esperar la atención de un médico.
También si el accidentado está gravemente
lesionado o si la víctima ha sido mordida por un animal o persona.
Cualquier circunstancia que agrave la
situación hace que sea recomendable, si no necesario la asistencia médica.
GOLPES EN LA CABEZA.
Los traumatismos craneales son
frecuentes en los niños menores de un año, y la mayoría de estas lesiones
se producen en accidentes automovilísticos, de motocicleta, bicicleta o caídas.
Algunas medidas preventivas que puede
usted adoptar son las siguientes:
Uso de sillas especiales en los
automóviles en niños menores de 4 años y el uso de cinturón de seguridad para
los niños menores.
Uso de casco al andar en motocicleta,
bicicleta, patines y cualquier actividad que represente actividad de caída.
No dejar solos cuando se encuentre en
lugares altas como camas, sillas del comedor, etc.
Si su casa tiene escaleras, se debe
poner una reja o una puerta de seguridad.
Poner seguros en las ventanas, en
especial en sitios altos.
Mantener las puertas cerradas con
cerraduras que no sean accesibles para los niños.
Y para niños más pequeños mantener
siempre arriba el barandal de cuna.
A continuación se muestra un vídeo de cómo tratar un golpe en la cabeza:
Si el niño recibe un golpe en
la cabeza no representa gravedad si no pierde el conocimiento, es probable que
le duela a cabeza y aparezca un chichón.
Se puede dar algún medicamento para
aliviar el dolor o poner hielo para bajar la hinchazón. Sin embargo se debe
tener en observación al niño por 72 horas y no dejar que duerma después del
golpe pues puede quedarse dormido.
Datos posibles que sugieren un daño
neurológico son:
Pérdida del conocimiento.
Dolor de cabeza intenso que no
mejora con el uso de analgésicos.
Convulsiones.
Hemorragias nasales sin haberse
golpeado en la nariz.
Parálisis facial.
Ceguera.
Confusión.
Salida de sangre por los oídos.
Visión doble o borrosa.
Pérdida de memoria de acuerdo al
accidente.
Si el niño presenta
cualquiera de estos síntomas se debe buscar ayuda médica inmediatamente porque
esto nos indica que puede existir una lesión grave. Craneales son frecuentes en los
niños menores de un año.
MANIOBRA DE HEMLICH EN BEBÉS, NIÑOS
Y ADULTOS.
Maniobra de Helmich en bebés:
1. Checa si el bebé está respirando. Si el bebé se está poniendo azul o si mueve sus brazos desesperadamente sin hacer ningún sonido, rápidamente revisa su pecho para ver si se está moviendo hacia arriba y hacia abajo y escucha para ver si hay sonidos de respiración.
2. Llama al número de emergencias. Preferentemente, pregunta si alguien más puede hacerlo, mientras empiezas a despejar el paso de aire en el bebé.
3. Prepárate para dar golpecitos en la espalda. Voltea al bebé inconsciente boca abajo sobre tu regazo para darle golpecitos en la espalda. Sostén al bebé en esta posición segura boca abajo y asegúrate de sostener su cabeza. La parte frontal del bebé debe estar firmemente recargada en tu brazo; puedes usar un calcetín apretado para mayor soporte.
Luego, usa la palma de tu mano para dar cinco golpecitos firmes pero suaves en la espalda del bebé con la mano haciendo un hueco, justo entre las paletas de la espalda del bebé. Los golpecitos no deben ser tan fuertes que lastimen al bebé.
Revisa la boca del bebé para ver si hay algún objeto. Si encuentras uno, retíralo inmediatamente.
4. Dale presiones en el pecho. Si tu bebé está tosiendo o llorando, es una buena señal porque esto quiere decir que algo de aire está entrando y saliendo. Si el bebé no llora después del paso anterior y no se ha visto que arroje el objeto, entonces no hubo éxito con los golpecitos en la espalda. En este caso, es tiempo de realizar las presiones de pecho.
Pon al bebé boca arriba atravesado en tu regazo, con la cabeza más baja que su cuerpo.
Usa tres dedos justo en el centro del pecho del bebé (el esternón, justo debajo de la línea de los pezones). Tu dedo medio debe estar justo en medio del pecho, a la altura del pecho.
Una vez que tus dedos estén en su lugar, levanta el dedo medio y sólo usa los dedos restantes para dar 5 presiones con firmeza.
Revisa la boca del bebé nuevamente y retira cualquier objeto visible.
5. Vuelve a revisar la respiración del niño. Si no, alterna entre los golpecitos en la espalda y las presiones de pecho como se mencionó anteriomente, hasta que llegue la ambulancia.
Maniobra del Hemlich para niños:
1. Pregúntele al niño: “¿Te estás
ahogando?” Si el niño asiente
con la cabeza, dígale que va a
ayudarlo.
2. Arrodíllese o párese detrás del
niño y rodéelo con los brazos de
modo que las manos queden en
la parte delantera de su cuerpo.
Forme un puño con la mano y
coloque el pulgar levemente por
encima del ombligo. Agarre el
puño con la otra mano y realice
compresiones rápidas hacia arriba
y hacia adentro del estómago.
3.Siga con las compresiones hasta
expulsar el objeto y hasta que el
niño pueda
RESPIRAR, TOSER O LLORAR.
Si el niño pierde la conciencia, realice
la técnica RCP.
Maniobra del Hemlich para adultos:
Ponga sus brazos alrededor de la cintura de la persona que se está asfixiando. Inclínelo un poco hacia delante de su cintura.
Haga un puño con una de sus manos. Coloque el lado del dedo pulgar de su puño entre el ombligo de la persona y la parte más baja de sus costillas. No coloque su puño sobre las costillas.
Coloque la otra mano sobre su puño. Presione su puño contra el abdomen de la persona con una compresión rápida hacia adentro y hacia arriba. Repita las compresiones hasta que el objeto salga. Si la persona vomita, acuéstelo de lado para evitar que el objeto obstruya totalmente sus vías respiratorias.
RCP (RESUCITACIÓN CARDIOPULMONAR) EN BEBES, NIÑOS Y
ADULTOS.
Rcp para bebés:
1. Revisa
si el bebé está inconsciente. Los mejores frotar tus dedos contra sus
pies. Si el bebé no responde en absoluto y hay alguien cerca, pídele que llame
a emergencias mientras saltas al siguiente paso. Si estás solo con el
bebé, sigue los pasos más abajo durante dos minutos (para proporcionar primeros
auxilios inmediatos) antes de llamar a emergencias.
2. Si el
bebé esta inconsciente pero ahogándose, administrar primeros auxilios
antes de realizar RCP. Si el bebé respira o no debe determinar tu
proceder:
Si el bebé
tose o tiene arcadas al asfixiarse, deja que continúe tosiendo y con arcadas.
Toser y tener arcadas, una buena señal, quiere decir que sus vías respiratorias
están bloqueadas solo parcialmente.
Si el bebé
no tose, tendrás que darle palmadas en la espalda o presiones de pecho para
retirar lo que bloquea las vías respiratorias.
3. Revisa
el pulso del bebé. Revisa nuevamente si respira y, esta vez, coloca
tus dedos índice y medio en el lado interior del brazo del bebé, entre el codo
y el hombro.
4. Si el
bebé tiene pulso y respira, ponlo en una posición corporal de
recuperación.
Rcp para niños y adultos:
1. Coloque la base de una mano en el esternón, justo debajo de los pezones. Asegúrese de que la mano no esté en el extremo del esternón.
2. Mantenga la otra mano en la frente del niño, sosteniendo la cabeza inclinada hacia atrás.
3. Aplique presión en el pecho del niño de tal manera que se comprima entre un tercio y la mitad de su profundidad.
4. Aplique 30 compresiones de pecho. En cada ocasión, permita que el pecho se levante completamente. Estas compresiones deben efectuarse de manera rápida y fuerte sin pausa. Cuente las 30 compresiones rápidamente: "1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, ya".
5. Abra la vía respiratoria. Levante la barbilla con una mano. Al mismo tiempo, incline la cabeza hacia atrás empujando la frente hacia abajo con la otra mano.
6. Observe, escuche y sienta si hay respiración. Ponga el oído cerca de la nariz y boca del niño. Observe si hay movimiento del pecho. Sienta con la mejilla si hay respiración.
7. Si el niño no está respirando:
Cubra firmemente con su boca la boca del niño.
Cierre la nariz apretando con los dedos.
Mantenga la barbilla levantada y la cabeza inclinada.
Dé dos insuflaciones boca a boca. Cada insuflación debe tomar alrededor de un segundo y hacer que el pecho se levante.
8. Después de aproximadamente 2 minutos de RCP, si el niño aún no presenta respiración normal, tos o algún movimiento, déjelo solo si no hay alguien más y llame al número local de emergencias (como el 911). Si hay un AED para niños disponible, utilícelo en ese momento.
9. Repita la respiración boca a boca y las compresiones cardíacas hasta que el niño se recupere o hasta que llegue la ayuda.
Si el niño comienza a respirar de nuevo por sí mismo, colóquelo en posición de recuperación. Verifique periódicamente la respiración hasta que llegue la ayuda.
miércoles, 15 de noviembre de 2017
Síndrome
de la muerte de cuna
¿Qué es el síndrome de la muerte de
cuna?
El SIDS o Síndrome de Muerte Súbita
del Infante es la muerte súbita e inexplicable de un bebé menor de un año de
edad. El SIDS se conoce también como "muerte de cuna", porque el SIDS
sucede a menudo cuando un bebé está dormido y no se despierta. El SIDS se
diagnostica únicamente después de una investigación que descarte otras causas
de muerte.
¿Por qué ocurre el síndrome de la
muerte de cuna?
Las causas de la muerte de cuna
permanecen en el misterio. Los investigadores han examinado posibles causas
estudiando los genes de los bebés, su desarrollo físico y su medio ambiente.
Nosotros sabemos que:
Síndrome de la muerte de cuna, es la
principal causa de muerte de los bebés de entre un mes y un año de edad.
Síndrome de la muerte de cuna, es la
causa más común de muerte entre los bebés de dos a cuatro meses de edad.
Síndrome de la muerte de cuna, ocurre
con mayor frecuencia durante el invierno.
Síndrome de la muerte de cuna, sucede
con mayor frecuencia entre bebés afro-americanos que en bebés blancos.
Síndrome de la muerte de cuna, puede
ocurrir a cualquier familia.
Cómo reducir el riesgo de SIDS
Algunos pasos simples que los padres
y encargados pueden tomar para reducir el riesgo de SIDS incluyen los
siguientes:
Coloque a los bebés boca arriba para
dormir y no de lado o boca abajo
Mantenga los juguetes y las cobijas
acolchadas fuera de la cuna mientras el bebé duerme.
Asegúrese de que los bebés no duerman
en sofás o en camas con otras personas. Las cunas son más seguras
Prevenga el sobrecalentamiento de los
bebés vistiéndolos con ropa en capas y evitando sobre vestirles
Asegúrese que el cuarto donde duerme
el bebé se encuentre en un rango seguro de temperatura entre 68 y 75 grados
Fahrenheit (20 y 24°C)
Mantenga el humo del tabaco lejos de
su bebé.
Elige cuidadosamente el colchón y la
ropa de cama
Acuesta a tu bebé en un colchón firme y plano sin almohadas, juguetes ni otra
cosa salvo una sábana ajustable sobre el colchón (está bien si colocas un
protector delgado para el colchón debajo de la sábana).